El proyecto dañaría gran parte del ecosistema de la Cordillera Oriental y se denuncian un daño irreversible a decenas de fuentes hídricas.

“Queremos vida, no petróleo”, “No a la explotación de petróleos”, así suena el clamor de cientos de familias ubalenses durante largas jornadas de protestas en las que han denunciado que las fuentes hídricas de la cordillera oriental colombiana están en riesgo.

Según afirman, el proyecto Área de Perforación Medina Occidental (APE) liderado por la empresa Ecopetrol que propone la perforación de varios pozos petrolíferos, causaría un daño irreversible a la fuentes de agua de Ubalá, uno de los municipios más ricos del departamento en lo referente a este líquido.

“Desde nuestra región le aportamos energía a la capital de la república y varios municipios del país. La comunidad nos está manifestando que no quieren explotación minera de ninguna índole porque según ellos amenaza con la tranquilidad de la gente, el impacto social y el desplazamiento masivo”, dijo Crispín Beltrán, alcalde de Ubalá.

De acuerdo a los manifestantes, con este proyecto también se ponen en riesgo cerca de 594 especies de aves de las 1914 existentes en el país y alrededor de 400 especies de árboles no maderables, medicinales y ornamentales propios de esta zona.

Es tan preocupante la situación, que las veedurías de los municipios Ubalá, Medina, Paratebueno de Cundinamarca y Santa María del departamento de Boyacá, han realizado rigurosos seguimientos y estudios identificando que la zonificación de reserva hídrica y áreas de conservación no habrían sido tenidas en cuenta durante la planificación del proyecto. Además junto a la comunidad lanzan un llamado de S.O.S para que la licencia ambiental que autoriza esta exploración sea denegada a Ecopetrol.

“La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales- ANLA, prácticamente es la responsable de que las empresas estén destruyendo el territorio. Es absurdo que sigan entregando nuestros paraísos y santuarios naturales a la industria minero-energética ¡Es hora de que tomen conciencia de que el agua y la riqueza que tenemos está por encima de cualquier minería!”, agregó Mariel Vargas, presidente de la veeduría Sumak Kawsay.

Aunque la exploración de hidrocarburos estaría planeada en 8 veredas de la zona B de Ubalá, municipio atípico en Colombia y uno de los más extensos en Cundinamarca, y en 4 veredas del municipio de Santa María; la llegada masiva de maquinaria pesada y el acople de nueva infraestructura en las zonas rurales no solo pondría en peligro las riquezas naturales Cundiboyacenses, sino también los ecosistemas que abastecen la gran despensa del país en los Llanos Orientales, teniendo en cuenta que la zona a explotar colinda con el departamento del Meta.

Campesinos de la región afirman que de hacerse realidad este proyecto, incrementarían también las problemáticas sociales. “El desplazamiento masivo de personas a nuestro territorio atraería delincuencia, drogadicción, prostitución y aumentaría tanto el costo de vida que nosotros no podríamos costearlo”, afirmó una de las habitantes de la región.

Desde la administración municipal de Ubalá en cabeza del alcalde Crispín Beltrán, se han implementado estrategias para que la comunidad no solo pueda expresar en mesas de socialización su inconformidad, sino que también obtenga una información clara y concisa de la situación, de hecho, se espera crear mesas de diálogo y pedagogía con el apoyo de instituciones como la Universidad Nacional de Colombia, la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, la Fundación Universidad de América, la Universidad Industrial de Santander – UIS y la Universidad de Pamplona, además de entidades oficiales cómo el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Ministerio de Minas y Energía, Corpoguavio y Secretaría de Minas de Cundinamarca.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *