Egan Bernal
La competencia fue neutralizada por mal estado de la carretera debido a una tormenta de nieve, los tiempos fueron tomados en el Col de L’Iseran.

Este viernes se disputaba la decimonovena etapa, la segunda del tríptico alpino, entre Saint Jean de Maurienne y Tignes, de sólo 126,5 kilómetros, pero con la ascensión a cinco puertos, entre ellos el Col de L’Iseran, de fuera de categoría, y Tignes, de primera, en los últimos 35 kilómetros de la jornada

Todo en ello en una jornada nerviosa, tensa, sin reposo, con dos puertos de tercera y un segunda en los 70 primeros kilómetros antes de afrontar los 12,9 kilómetros de ascenso a Iseran, un puerto que el Tour asciende pocas veces, la carretera asfaltada más alta de Europa, con una pendiente media del 7,5% que suele ser decisiva.

Era la tercera vez que ascenderían a Tignes, 7,4 kilómetros al 7% de desnivel, que acoge una de las metas más duras de la edición a dos días de la llegada a París, sin embargo la carrera fue neutralizada por mal estado de la carretera.

Sin embargo la clasificación general se movió, y los tiempos fueron tomados en el Col de L’Iseran

Por pithecus

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